
Yo voy a desplegar mis alas

Yo voy a desplegar mis alas
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como un castillo de arena,
como una torre de naipes,
así te deja la pena para que no te levantes
se fue buscando problemas
busco la puerta de mundo con el alma hecha jirones
si hubieramos llegado no habria descolgado
sus ganas de escapar
salio de la trinchera desnuda sin bandera
y con ganas de volar
se fue,
como bala perdida sin un campo de minas
se fue,
no espero la mañana donde todo se aclara y se fue.
Dejo una foto vacía con la sonrisa pintada,
abrió la puerta del mundo con la llave equivocada,
se le mojaron las alas se le secaron las ganas...
se despidio a duras penas se escapo de madrugada.

¿Qué tengo que hacer? Cuantas veces nos encontramos frente a esa pregunta. Cuando estamos en situaciones incomodas o ajenas a lo normal, aparece la duda. Tomamos caminos correctos o incorrectos, pero siempre hay cosas positivas y negativas. Vamos superando, o no, obstáculos que se presentan, siempre enfrentándonos a la misma pregunta a la hora de avanzar. Un paso en falso, o menos, medio paso fuera de la línea causan un tropezón, y ahí esta otra vez... ¿qué tengo que hacer? Buscamos diferentes salidas, normalmente no optamos por las mejores, pero inevitablemente elegimos. Subimos y bajamos, constantemente, queriendo alcanzar lo más alto; pero no, nunca llegamos. El tema es: ¿llegaremos? la respuesta es: podemos intentar, pero.. ¿alcanzar la perfección? No lo veo tan posible. Mi psicóloga me dijo una vez muy claro: vos queres que todo este en equilibrio, queres que todo este bien, todos los aspectos tienen que estar perfectos para vos, sino no valoras los que están bien... no busques la perfección, busca lo mejor para vos; porque siempre que busques que todo este bien, te vas a concentrar más en lo que está mal, que te angustia, que en lo que está bien, que te alegra. Es por eso, que intento olvidarme del equilibrio perfecto, y voy por mi propio equilibrio personal, que tenga cosas buenas y malas, alegres y tristes, que la balanza se mantenga temblando entre la izquierda y la derecha, sin que se decida por una. Ahora, cuando tengo que preguntarme qué hacer frente a una situación, pienso qué no hacer..



"Simplemente me desconecte del mundo, ya no vivo acá. Ya no soy lo que era, porque ahora soy una persona que aprendió de sus errores, alguien que sabe lo que debe y no hacer. Porque aprendí que desilusionarme no es la muerte, sino que un nuevo camino a encontrar a alguien mas. Aprendí que confiar no es el problema, el problema es si no haces que confíen en vos. Aprendí que aunque escuche a todo el mundo, normalmente cuando quiero que me escuchen, no se a quien contarle. Aprendí que cuando me siento mal, lo mejor son los amigos, quienes te acompañan siempre. Aprendí a valorar a las personas por lo que son, respetarlas y hacerlas sentir bien cuando se sientan mal. También aprendí a valorar lo que tengo, que aunque parezca poco, hay quienes tienen menos. Aprendí a ser feliz con poco, porque cuando tenga más, voy a ser más feliz. Aprendí a querer, a querer y a amar a las personas no por como son por fuera, sino por lo que son por dentro. Aprendí a aceptar mis errores, a aceptar mis defectos e intentar cambiarlos. Aprendí que riendo la vida es mas alegre, y que si estoy mal no gano nada más que pasar malos momentos. Aprendí que todo lo bueno que hago vuelve, por mas que tarde. Todo esto aprendí, y mucho mas. Porque me senté a pensar, tan solo cinco minutos en toda mi vida, y me di cuenta que no hay nada mejor que elegir estar bien, que ser lo que todos queremos ser feliz. No fue fácil aprender tanto, y lo mejor de todo esto, es que lo aprendí con la vida, solo con la experiencia. Cada día puedo acordarme de esto, y hacer que todos los días, sean un gran día."










